¿ELIGES PAREJA COMO SI ELIGIERAS UN BOMBÓN?

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Necesito que utilices toda tu imaginación y alternes en tu cabeza dos imágenes: pareja y bombón. Se trata de ir pasando de pensar en bombones a pensar en pareja y de que te detengas cuando lo necesites para “enfrentarte” a las preguntas que no voy a parar de hacerte.

¿Preparado/a, listo, ya?...

¡Coge aire, porque empezamos!!!!

Me gustan los bombones, sin duda, ¿y a ti?

Seguro que has vivido esta escena alguna vez: Tú delante de una preciosa caja de bombones sin saber a dónde dirigir la mirada porque todos te parecen igual de irresistibles y apetitosos. Lo sé…

El problema no es elegir uno, ¡el problema es cómo descartar a todos menos uno!

Yo cuando me veo así delante de una caja de bombones, empiezo a mirarlos todos y me lo pienso bastante antes de echarle la mano a uno.

Bueno, antes de que dejes de leer y te escapes a por bombones, concéntrate y lee despacio lo mismo de antes pero ahora imaginando que lo que estás eligiendo es tu pareja..

¡El problema no es elegir uno, el problema es cómo descartar a todos menos a uno!

  • ¿Te gusta estar en pareja?
  • ¿Crees que es mejor esperar a que aparezca alguien?
  • ¿Te das cuenta de cómo vas buscando pareja?

En mi opinión esto de pensárselo bastante siempre es mejor que tirarse a la caja como loca y comerme tres bombones en un suspiro. Lo sé porque ya lo he hecho, y te aseguro que no merece la pena,

luego te sientes fatal por no haber sabido sacarle más partido a este momento “pre-bombón” de “sí, pero todavía no

, y lo que más rabia me da, es que después de esto ya no los saboreo y cualquier bombón me sabe igual.

  • ¿Vas como loco/a y te quedas con el primero/a que aparece?
  • ¿No soportas la sensación de "y si luego no encuentro nada mejor"?
  • ¿O la sensación de "y si luego encuentro algo mejor"?
  • ¿Cuál es tu proceso a la hora de buscar pareja?
  • ¿Qué ha pasado?, ¿Te ha merecido la pena?

Par mí está claro, gran parte del encanto está en ELEGIR, por eso no quiero coger el primer bombón que se me ocurra, sin antes tomarme mi tiempo.

Elegiré después de mirarlos todos y ver cuál es mi preferido.

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Elegir y saborear el momento para luego tener la satisfacción de haber elegido, porque aunque luego no te guste el bombón, ya nadie podrá quitarte la sensación de haber tomado tu propia decisión, y sobre todo… no te comerás la cabeza.

Cuando deseas encontrar pareja es muy importante darte cuenta de que siempre puedes elegir. Esto te lo diría cualquiera, pero yo además te añado que es tu responsabilidad elegir y no hacerlo sin pensar.

  • ¿Eliges?, ¿disfrutas mientras eliges?
  • ¿Si te eligen ya no eliges?
  • ¿Sabes elegir sin obsesionarte por acertar?

No lo puedo evitar, mis ojos van sin querer a los que son más llamativos y tiene un envoltorio bonito. También me intrigan los que tienen una forma diferente. Todos son de chocolate, está claro, pero habrá que elegir, así que por qué no observar los detalles y fijarme en lo que me llama la atención. Es mi momento.

¡Eso es! Disfruta de tu momento de fantasear, averiguar y no decidirte. COQUETEA, SEDUCE Y SIENTE.

  • ¿Te tomas tu tiempo?
  • ¿Qué te llama más la atención de tus posibles candidatos?
  • ¿Qué te deslumbra?

Y mientras los miro, empiezo a hacerme preguntas: ¿este de qué es?, ¿qué llevará dentro? Lo confieso, siempre me han gustado más los que están envueltos porque imagino que están rellenos de algo muy rico. Debe ser que despiertan mi curiosidad y lo desconocido me resulta irresistible. En particular me encantan los que llevan dentro licor y guinda.

Es muy probable que haya personas que sean como un imán para ti. Seguro que te encanta esa sensación de “me gusta tanto que no lo puedo evitar”, “me vuelve loca/a”, pero…

  • ¿Te das cuenta de lo que más te atrae?
  • ¿Te atrae el misterio y lo desconocido?
  • ¿Te imaginas, incluso te inventas cómo es el otro y lo que lleva dentro?

Hay a gente que no le gustan los bombones rellenos, pero a mí me encantan, aunque corra el riesgo de mancharme cuando los muerdo. Eso también forma parte del encanto, ¿no?

Indiscutiblemente somos curiosos, incluso nos encanta el riesgo. Por eso cuando se trata de encontrar pareja nos atraen las personas complicadas y que nos supongan de alguna manera un reto.

Amén del morbo de lo arriesgado, lo prohibido, lo que se salta las normas…

  • ¿Te atraen las personas que te lo ponen más difícil?
  • ¿Eres consciente del riesgo que corres?

Es muy difícil elegir, pero reconozco que cada vez soy más selectiva. Por eso no voy a coger un bombón cualquiera sin pensármelo. Además, luego no quiero arrepentirme y morirme de envidia si veo que alguien ha cogido otro más rico que el mío.

No hay nada más terrible que creer que los demás han elegido parejas que son mejores que la mía, lo que pasa es que esto se siente, pero no se cuenta.

  • ¿Te comparas con tus amistades a la hora de elegir pareja?
  • ¿Eres selectivo/a?
  • ¿Comparas a tus posibles candidatos con otras parejas que tuviste?

Empiezo a ponerme nerviosa porque ya llevo mucho tiempo delante de la caja y creo que cada vez lo tengo menos claro y a este paso me quedo sin ningún bombón o se derriten todos. Así que pasemos al plan B. Toca establecer un criterio.

  • ¿Cuál suele ser tu criterio de selección?
  • ¿A quién descartas primero?

Como ya sé de qué están rellenos los que tienen papelito, voy a empezar por descartar alguno. Bien, me quedo con el dorado y punto. Ahora lo mismo con los demás:

  • “Tú no porque me pareces muy soso por fuera”.
  • “Tú tampoco porque me gusta el chocolate sin leche y tienes un color muy claro”.
  • “De ti no me fío porque me parece que llevas algo de galleta y lo odio”.

Pues de los más oscuros, que son los de chocolate chocolate, ¿ahora con cual me quedo? Este que es el que tiene una forma que más me gusta. Pero, ¿de qué era el relleno del dorado? Ah, sí de licor. Entre el oscuro y el de licor… Ya me toca decidir. Listo, ¡esta vez me quedo con el dorado!

¡Me ha costado, pero me he decidido!

Otras veces de tanto mirar y no ver ninguno que me llame mucho la atención, empiezo a preguntarme si realmente quiero un bombón. Porque comerme un bombón sin apetecerme mucho, con las calorías que tiene, ¿para qué?

Sé realista y ponte tus propios límites por favor.

  • ¿Tienes claro que quieres tener pareja?, ¿a qué precio?
  • ¿Piensas que sin duda mejor acompañado que solo/a?

Por eso algunas veces después de disfrutar un buen rato mirando la caja entera, me doy la media vuelta y lo dejo.

No elegir también es elegir. Nunca lo olvides.

  • ¿Crees que antes o después tienes que acabar con alguien?

Si nos ponemos tan exquisitos para elegir un bombón y nos lo pensamos tanto como si nos fuera la vida en ello, yo me pregunto...

¿Por qué no elegimos a las parejas con el mismo esmero que elegimos un bombón?

Ojalá te hayas divertido eligiendo bombón conmigo y este juego te haya dado qué pensar tanto que no puedas resistir apuntarte al ENCUENTRO GRATUITO ONLINE QUE TE PRESENTO AQUÍ ABAJO.