10 PASOS que te dejan sin excusas para poner en MARCHA tus SUEÑOS

Tus sueños...

¿Alguna vez te han dado unas ganas irresistibles de poner en marcha tus sueños?

Espera, antes de que te hagas ilusiones…

¿Aún soñando a tu edad?

¡Qué poco maduro hay que ser para pensar en sueños cuando ya somos mayorcitos!

Es muy posible que sientas algo así…

Porque hablar de sueños suena a ingenuidad. Incluso te pueden decir que estás mal de la cabeza.

Aun así:

  • ¿Siempre has soñado con hacer “el pino puente” pero nunca terminas de decidirte?
  • ¿Estás harto de tu profesión, pero te aterra pensar en cambiar?
  • ¿Sientes que aún no estás viviendo tu vida a tope, pero notas la energía dentro de ti?
  • ¿Te imaginas sin tus problemas y automáticamente te da un subidón de adrenalina?

Cada cual que sustituya “el pino puente” por su sueño, ¿de acuerdo?

Somos muchos los que hemos aparcado nuestros sueños en algún momento de la vida, creyendo que lo suyo era hacer “lo que teníamos que hacer”.

  • Estudiar algo que luego te diera un buen sueldo y una seguridad.
  • Casarte con la persona “adecuada” para tener una vida.
  • Sentar la cabeza porque ya te tocaba.
  • Renunciar a emprender algo distinto por miedo a fracasar.
  • ….

Seamos realistas... nunca ha estado bien visto IMAGINAR, SOÑAR, CREAR y mucho menos ESCUCHAR nuestro INSTINTO.

En cuanto tu Inteligencia Creativa asome la nariz, los que tienes cerca se encargarán de ponerte mala cara y recordarte lo sensato.

Parece que lo convencional y lo que debe ser siempre gana la batalla porque el mundo está lleno de personas que no nos lanzamos y abandonamos nuestros sueños, así que en cuanto vemos a un loc@ que aún no lo ha hecho, enseguida le recordamos que nosotros sabemos más porque ya pasamos por ahí.

Pero hay momentos como este para hablar de INTUICIÓN e INSTINTO como capacidades que se pueden ejercitar.

Así que…

¿Qué te parece si aprendemos a buscar sueños?

El primer consejo: aparca tus juicios, deja descansar tu cabeza y pídele a tu hemisferio derecho que por favor espabile y se ponga en marcha, porque tienes la intención de SOÑAR.

¡Preparados, listos, ya!!!!

1.- Elige un sueño  FÁCIL para empezar.

Algo que desees hacer pero que no te suponga tirar la casa por la ventana en cualquier sentido, al menos de momento...

¿Por qué? Así reducimos el riesgo de que te des un batacazo, te asustes y ya renuncies para siempre a esto de soñar. Tómate tu tiempo, planifica tu cambio, mira tus recursos, busca apoyos, aprende y desaprende lo que haga falta, pero…

2.- Si no encuentras nigún sueño, INVÉNTATELO!!

Deja de lado la lógica. Si no encuentras tu sueño es porque tu hemisferio izquierdo se ha puesto en marcha para boicotearte, así que… a desconectarle, toca INVENTAR e IMAGINAR. No te preocupes, que no le viene nada mal.

Cierra los ojos y obsérvate con una sonrisa en la cara, feliz con lo que haces. ¿Qué es eso que te hace disfrutar?. Hay cosas que siempre se nos dieron bien, que sin esfuerzo nos hacen disfrutar, con las que nos olvidamos de todo y el tiempo pasa sin darnos cuenta.

Quizás no sean grandes cosas, por eso hay que buscar bien. No quieras traducirlas en "trabajo", de momento busca sólo actividades. Te gustan porque se te dan bien, se te dan bien porque tienes la capacidad necesaria. Cuanto más las hagas mejor se te darán y más te gustarán.

Entonces, ¿por qué eso no puede convertirse en una manera de ganarte la vida?.

Y si no necesito sacarle provecho económico, ¿por qué no puedo poner en marcha algo que realmente me ilusiona y me hace vibrar?

  • Ejemplo: “Quiero compartir mis lecturas con otras personas porque me gustan los libros y también quiero hacer amigos. Estoy cansad@ de hacer actividades donde todo el mundo dice que quiere pasarlo bien, y lo cierto es que sólo van pensando en encontrar una pareja y no les importa relacionarse, ni sienten ninguna curiosidad por los demás”.

3.- Haz una definición de tu sueño lo más CLARA y CONCRETA posible.

Es el momento de comenzar a introducir realismo en tu idea. No para desilusionarte, al contrario, para que deje de ser una fantasía y pueda convertirse en una realidad.

A veces resulta duro hacer esto porque empezamos a ver inconvenientes, pero el truco está en que sólo tomes nota de ellos y no te precipites a concluir que es imposble. Piensa que las emociones desmotivadoras que te acompañen en este proceso tienen su sentido, pretenden que no cometas locuras, pero no tienen por qué condicionarte tanto como para abandonar.

  • Ejemplo (un poquito más concreto sería): “Quiero buscar personas con las que hacer un grupo de lectura, avisando de que el objetivo es hacer amistades y no encontrar pareja”.

4.- Intenta que tu sueño tenga parámetros que puedas MEDIR.

Porque así podrás saber si lo estás consiguiendo, y sobre todo podrás sentir si se ajusta a lo que estás dispuesto a invertir en tiempo, dinero, energías, etc…

Te aconsejo que aprendas a medir con el corazón, de forma más cual​itativa que cuantitativa porque las emociones, los sentimientos o los estados de ánimo se notan pero no se ven, y esto hace que sea más difícil medir su intensidad, su duración, sus consecuencias...

  • Seguimos con nuestro ejemplo: “Quiero buscar personas con las que hacer un grupo de lectura para reunirnos dos días a la semana por las tardes durante 2 horas”.

5.- Mira a ver si tu sueño es REALISTA.

O se aleja demasiado de tu zona de confort y tus posibilidades, porque en ese caso vas a dejar de disfrutar muy pronto. Y si no disfrutas abandonarás. Es ley de vida. Y recuerda que el objetivo es hacer realidad tu sueño.

  • Ejemplo: “¿Sería realista pretender encontrar 10 personas con tus mismas inquietudes en dos semanas y dirigir tú sólo el grupo encargándote de poner en marcha tus ideas y las que aporten los demás?”

6.- Observa si tu sueño es de verdad  IMPORTANTE PARA TI.

Mira los beneficios. No es que yo dude de tu ilusión, pero a veces lo que hoy decimos que es un sueño que queremos conseguir, ya es sólo un ideal del pasado, algo que deseamos mucho en otro momento de la vida, o algo que ha logrado alguien, o algo en lo que realmente no queremos esforzarnos, sino sólo lograrlo.

Te cuento mi caso… Hace unos años intenté hacer realidad un sueño de la adolescencia: pintar. Pero cuando vi el esfuerzo que me suponía, enseguida entendí que ese ya no era mi sueño porque “me costaba demasiado”. Sin embargo, descubrí que mi deseo de comunicarme había encontrado otro camino en el que no me importaba echar tiempo y esfuerzo: la escritura.

  • Ejemplo: “¿Realmente a fecha de hoy hacer un grupo de lectura me hace ilusión?, ¿estoy motivado, o sólo quiero compartir de vez en cuando un rato con un amigo para hablar de lo que estoy leyendo?”.

7.- Tu sueño tiene que estar ACOTADO en el tiempo y tener FECHA de puesta en marcha.

Sobre todo esto último porque si no ten por seguro que nunca arrancarás. La cabeza necesita plazos para no hacer pereza ni procastinar. Los tiempos y los plazos se pueden cambiar sobre la marcha, pero de momento estrucuturan tus ideas y te sirven de guía. No lo olvides.

  • Ejemplo: “Me propongo localizar en un mes unas 6 personas con las que hacer un grupo de lectura para reunirnos dos días a la semana por las tardes durante 2 horas”.

8.- AFINA todo lo que puedas.

Revisa tu sueño y mira a ver si puedes precisarlo un poquito más sin perder flexibilidad.

  • Ejemplo:
  1. Me propongo buscar páginas para anunciar mi grupo y en un mes localizar un grupo de 4 personas al menos, con las que hacer un grupo de lectura para reunirnos los martes y los jueves, por las tardes de 6 a 8”.
  2. “Escucharé sus propuestas de días y horarios para que todos estemos cómodos”.
  3. “Propondré comenzar con la lectura de “El Principito” y debatir sobre cómo hacemos cada uno de nosotros para conseguir nuestros sueños”.
  4. “También propondré que cada mes nos turnemos en la tarea de coordinar el grupo y elegir lectura”.

9.- ¿Con esto crees que YA PUEDES PASAR A LA ACCIÓN?

Te lo digo porque si te pones muy exquisito, nunca vas a terminar de poner tu sueño en marcha. Así que con lo que tienes te toca probar y no caer en la paralización por perfeccionismo o como lo quieras llamar. Me entiendes, ¿verdad?

  • Ejemplo: “Busco un nombre y redacto una descripción para dar de alta mi grupo en varias web´s”.

10.- Cierra los ojos e IMAGÍNATE viviendo tu sueño como si fuera realidad.

Este es un consejo muy importante. Recréate con esta imagen. Observa cómo sucede todo a tu alrededor cuando tu sueño ya está en marcha. Mira tu cara de felicidad. Mira lo que sientes y dónde lo sientes. La luz que te acompaña. ¿Notas alguna musiquilla a tu lado?

¡Pues ya lo tienes!!!!!

Ahora ya sabes cómo poner en marcha tus sueños.

En resumen:

* Recuerda que tu sueño no puede pasar por conseguir cosas de los demás. Tiene que depender de ti lo más posible y debe tratarse de algo que esté en tus manos en este momento.

* Defínelo, concrétalo, imagínalo y disfrútalo en tu imaginación.

* Deja que te guíe tu instinto, siente que te ilusiona y te resulta posible.

* Y si es así, ¡ponlo en marcha cuanto antes!

No lo dejes, porque los sueños se esfuman y en cuanto te descuidas se apodera de ti la comodidad y la rutina.

Piensa que si no te atreves, no sabrás nunca lo que te espera al otro lado, y...

¡Al otro lado están tus sueños hechos realidad!!!!!